- ¿Utilizan software de control de versiones?
- ¿Pueden generar el producto en un solo paso?
- ¿Compilan el producto diariamente?
- ¿Tienen una base de datos para los bugs?
- ¿Corrigen los bugs antes de añadir más código?
- ¿Poseen una planificación actualizada?
- ¿Tienen un documento de especificaciones?
- ¿Los programadores están en un lugar tranquilo?
- ¿Utilizan las mejores herramientas que puedan comprar?
- ¿Tienen gente para probar los productos (testers)?
- ¿Hacen escribir código a los nuevos candidatos en las entrevistas?
- ¿Hacen pruebas de usabilidad “de vestíbulo”?
Dando un punto por cada “si”, podemos evaluar rápidamente y de forma sencilla a nuestro equipo de desarrollo, según Joel on Software, en éste artículo, el cual también está traducido al español.